Cuento: El puré
El puré especial de la tía era lo único especial que tenía, eso y que era la más alta de la familia, aún se preguntan de dónde abra tomado los genes del crecimiento; pero la altura era algo con lo que había nacido, en cambio el puré era algo que ella había creado con su habilidad y esfuerzo, por eso peleaba a capa y espada para defender el secreto de su platillo. Cuando traía bolsas tan anudadas que se arrugaban todas, además de oscuras, sabíamos el menú para la noche.
Siempre servía el puré para la cena, con pan dorado con mantequilla y alguna carne, más común era el pollo, simple pollo rostizado con sal y pimienta, a veces con un poco de mostaza cuando era un día especial y quería lucirse un poco más, aunque con el puré es más que suficiente para nosotros, es increíblemente exquisito, digno de servirse en los mejores platos y comerse en total silencio de admiración. Los ojos de la tía estaban muy ocupados durante las cenas, recorrían los platos, los balanceos de las cucharas, las masticadas sonrisas y cuando comprobaba el sabor de la comida sin siquiera probarla, empezaba a comer; la cena para ella era su momento de brillar, y brillaba. Nunca preguntaba explícitamente cómo estaba la comida, estaba claro al ver los platos vacíos.
Le llamo "puré" a secas porque no podría decir cual es su ingrediente principal, sabe un poco a papa sí, pero combinado con otros sabores de otros vegetales, no se si soy solo yo y mi falta de alfabetización vegetal que no logro describirlo, pero a muchos también les pasa que al probarlo, lo describen como un batido mañanero, con las sobras del refrigerador que de alguna mágica forma sabe maravilloso. Así mismo lo especial no lo tiene solo por ser una simple comida, es un platillo gourmet familiar, pero a lo largo de los años se le han descubierto otras propiedades que lo elevan a algo casi mítico y entra en lo fantástico.
Lo más destacado es su buen efecto en la salud, es bien conocido por curar la gripe común. Cómo abuela, mi tía tiene el poder de los remedios, de chica pensaba que este poder de curandera venía de sus canas, y entre más blanca su cabellera se pusiera, más efecto tendrían sus potajes, que por cada cana nueva, haría efecto un minuto más rápido; claro que crecí y ahora solo es una pequeña sospecha. Volviendo al poder medicinal del puré, en vez de caldo de pollo o avena, la costumbre de mi familia es comer puré en la cama mientras se ve la telenovela de la tarde, porque la tía la adora, y sí la tía esta feliz, se piensa que se intensifican los efectos del puré. Otros de sus efectos es el insomnio ¡funciona mejor que el café!, esa es la principal razón por la que cenamos temprano. Este puré me ha acompañado en las buenas y malas desveladas de proyectos escolares, un tazón completo y tengo energía toda la noche.
No solo es comida, el puré forma parte de nuestra expresión artística. Cuando sobra y es trágicamente olvidado en el refrigerador, se le honra usándolo como material para esculturas, le agregas un poco de harina, moldeas y dejas secar al sol. Desde que recuerdo he usado esta masa para hacer mis figuritas, en vez de plastilina, mi hermana incluso logró hacer una exposición completa de esculturas, y obvio que se comió el puré como aperitivo (uno nuevo claro está, las estatuas no se podrían comer). En una ocasión hasta hicimos un ajedrez completo, fue algo accidental, empezó por una pieza que se había perdido, pero luego otra se perdió y luego otra y otra, hasta que no había ninguna original y quedó como el ajedrez de puré de la sala.
Entre la lista de sus usos también se encuentra:
Pegamento para piñatas (es tan resistente o más que el engrudo común), lustrar zapatos, calmar el hipo, atraer animales perdidos (perros y gatos reconocen el olor de inmediato y regresan), invocar suerte (esta es más una superstición mía pues cada día que como el puré, me pasa algo bueno) y como mascarilla para el pelo. Con lo de la mascarilla, una vez mi tía quiso patentar la fórmula para un champú1, pero con su mente tan dispersa, creo que lo olvidó; los documentos y diseños de la botella deben estar tirados en un rincón bajo su cama, donde tiene de todo, no me sorprendería ver que un monstruo de puré se haya formado y evolucionado y esté viviendo allí en este mismo momento.
Hay muchas otras cosas que decir acerca de ese mágico puré, pero terminaré con la pelea del pasado cumpleaños de la tía. Todos esperan heredar su receta, todos piensan que el momento ideal será alguno de sus cumpleaños, ella esta de buen humor. Cuando se termina de repartir el pastel, la miran expectante, pensando que revelará su recetario y lo entregará en una ceremonia simbólica con un moño rojo amarrado y una carta con bonitas palabras. Pero no lo hizo tampoco este año.
Harto un tío (el de en medio, junto con mi madre) se levanta y grita "¡Queremos la receta!" más alto de lo que él esperaba pues hasta su boca se sorprende y tiembla, "¿que..que...pasa si se le olvida?" tartamudeó. Mi tía no pudo hablar, porque todos en la mesa opinaron al mismo tiempo. Se mezclaban muchos "sí", "por favor, tía" y fueron creciendo en un ruido cada vez más violento, las palabras también. "¡Tu no sabes nada de cocina! ¡yo debería heredarla!" decía la hermana mayor, "¡Sabes pero nunca cocinas! en cambio yo.." contraataco la menor. Mi madre solo veía de reojo y cuando el ruido aumentó me dijo "vámonos a la cocina", nos escondimos mientras nos comíamos nuestro pedazo de pastel. A ella no le interesa mucho cocinar, menos la receta del puré.
Con comida enfrente, les pareció lógico a las dos hermanas que el único desenlace posible era una pelea de comida, el pastel voló y el betún embarró el cabello de ambas, se tiraron los batidos refrescos y las salsas tiñeron sus vestidos y cuando se manchó la camisa de mi tío, surgió el sacrilegio final, tomó las sobras del puré con ambas manos y lo lanzó a sus caras. Ahí fue cuando mi tía, que se había escondido en la cocina con mi mamá y yo, regresó furiosa y le arrancó el tazón de sus manos, con tal fuerza que mi tío se tropezó, se llevó consigo la mesita donde posaba siempre el ajedrez, que por fortuna no se rompió.
Por este incidente mi tía sigue sin cocinarle a estos tres, pobres, tienen serios síntomas de abstinencia. Le traen regalos y le piden perdón cada vez que la ven, pero ella se niega. Ahora las cenas especiales, no son tan especiales, porque ella ya no hace el puré y solo me toca probarlo cuando voy a su casa, o en ocasiones cuando viene a la nuestra y nos regala un botecito sin que nadie se entere. Lo tengo que vigilar cada que mis tíos vienen de visita, pues si se entera que ellos comieron algo, nos deja sin puré a todos y eso no podría soportarlo. Me siento como ella cuando traía sus bolsas y las escondía al fondo del refrigerador, sabía exactamente el orden de las cosas y si algo se movía un milímetro, no se le acababan los regaños.
Es muy seguro que ninguno de mis tíos tendrá la receta, lo que hace que me emocione, pues tal vez será para mi.
Palabras usadas del reto:
- Puré
- Alta
- Salud
- Vigilar
- Suerte
!Lo terminé a tiempo! No quise apurarme, por eso lo terminé hasta hoy.
Gracias por leer :)
Nunca había escrito esta palabra así, pero me di cuenta que Shampoo es en inglés y supongo que esta es la manera correcta de escribirla en español?↩